UN ANALISIS DEL HOY, CON PREMURA Y CON PASIÓN…
Agosto 12th, 2009
Por Gabriela Pousa
Exclusivo para Perspectivas Políticas.Info
Hay momentos en que hay que ser de amianto para poder hacer un análisis político de lo que acontece en suelo argentino.
Liberarse del espanto que causan ciertas “avivadas” del Poder Ejecutivo, abstraerse del hambre que jaquea a miles y miles de chicos (muchos de los cuales nacen en condiciones de miseria absoluta y no alcanzan a cumplir el año de vida siquiera), no es tarea sencilla.
Albert Camus aconsejaba con sabiduría: “No se debe escribir con la pasión sino con el recuerdo de la pasión”. Pues bien, hacer caso omiso a ella cuando los temas rayan el absurdo e involucran tempranas inocencias perdidas sin causa pero con desvergüenza, es casi un imposible.
Absuélvame el lector de la palabra ‘objetiva’ tal vez al encarar estas líneas.
Observar, de la noche a la mañana, que un personaje como Néstor Kirchner -que ni siquiera detenta un cargo en la actualidad-, dispone de los fondos públicos para “estatizar” el fútbol, y que eso ocurra el mismo día que sale publicado en los medios datos patéticos de mortalidad infantil por hambre y falta de abrigo, es una afrenta a la dignidad humana misma, sin eufemismos y sin justificativo.
La parsimonia de la llamada “oposición” y de la ciudadanía en general ante un dislate de este cariz impide ver un futuro de grandeza para el país.
No se trata de pesimismos ni de visiones destituyentes. Se trata simplemente de decir las cosas como son, y de entender que lo que está en juego no es ya el bienestar de los sojeros o la prisión política para militares, (muchos de los cuáles ni causa poseen y sin embargo están presos por un auto-inventado afán revanchista que nada ni nadie explica).
El atropello a la decencia ha llegado a límites extremos.
Para que el ex presidente de los argentinos juegue caprichosamente con sus “enemigos”, deben sucumbir a la pobreza un sinfín de argentinos. No hay exageraciones.
Los millones que se está llevando la aerolínea de bandera, que mal vuela encima; los subsidios a empresas que no ofrecen un servicio concreto y que, por ejemplo, transportan como ganado a quienes aún tienen la suerte de poseer trabajo, los fondos de las AFJP destinados a financiar un Estado que, en rigor de verdad, es Néstor Kirchner disfrazado, hoy salen del bolsillo del argentino medio. No hay siquiera ‘maquinita’ fabricándolos. La habrá en breve porque la caja tiene cuatro lados, e indefectiblemente, un día cualquiera, al meter la mano se dará con la base o el lado de abajo.
Despertar y leer un diario se ha tornado un ejercicio malsano. Observar a los dirigentes del fútbol salir de Balcarce 50, mientras el jefe de Gabinete declara que nada tiene que ver el deporte con el Estado, es otro cachetazo. Y la Presidente recibe a esos dirigentes pero no recibe al campo.
Fuimos ingenuos durante muchos años, es cierto; pero ya no podemos justificarnos porque el tiempo ha pasado, y en consecuencia, si no aprendimos nada, nos hemos convertido en rebaño. Manso y apático. Y quizás, tan condenable como aquel que se aprovecha de una pasividad imperdonable.
No se pretende un pueblo que ponga bombas ni haga revoluciones románticas que, a lo largo de la historia, han dejado más heridas que otra cosa. Sería deseable sí, una sociedad despierta que no permita que se juega con ella. Qué no discuta la cantidad de pobres sino que se involucre con la pobreza, y eso no implica que todos salgan a misionar o hagan de la política su actividad primera.
Implica, en el mejor de los casos, que lean pero entrelíneas, y que no sea el propio ombligo lo único que contemplen las 24 horas del día.
Desde luego que será fantástico para una familia cualquiera, que el padre y sus hijos miren el partido de su equipo preferido televisado, un día domingo, ahorrándose supuestamente unos pesos.
Pero esos pesos no son realmente ahorrados, qué no mientan con el adjetivo “gratuito” porque el costo de ese partido le saldrá más caro que cuando pagaba un abono para poder mirarlo.
No hay docencia en este aspecto. El periodismo no es ajeno a esa ignorancia que hermana a muchos ciudadanos, y que explica -o trata al menos de explicar-, cómo se puede ser tan vil, quizás en algunos sectores sin conciencia plena de ello.
Después de un año, aún no está claro cuál fue la razón por la que se blandieron cacerolas en todos los barrios porteños, cuando el campo reclamó contra las retenciones móviles, y no suenan ahora que también hay miles de compatriotas sufriendo estas maniobras que huelen a demagógicas o populistas aunque no lo sean si bien se mira. Son antojos y venganzas injustificadas.
El mensaje del 28 de junio en las urnas se esfumó en apenas horas. Nadie hizo cabal lectura. Un mal trago para el kirchnerismo que ya está jugando con las mismas argucias sin modificar un ápice lo básico: el respeto por el ser humano.
Porque los Kirchner con estas estrategias de historieta lastiman a un pueblo en su conjunto pero también se autoinfringen condenas futuras.
No sé a esta altura si la Patria demanda, sí sé, tal vez por mis creencias personales, que Dios lo hace y no hay “garantismo” que valga.
El matrimonio presidencial que hoy elige matar a equis cantidad de chicos por desnutrición, será juzgados por abandono de persona en alguna instancia mayor, si no hay fiscal ni juez capaz de poner lo que hay que poner, aquí y ahora. Pero es cierto. Cuando eso acontezca será tarde y las cifras no cabrán siquiera en la imaginación de nadie medianamente sensato.
El mundo mira azorado cómo un país que lo tuvo todo, destruyó no sólo el campo, granero ponderado, sino generaciones enteras por desidia, soberbia y ceguera. Porque antes o después habrá un “darse cuenta” y cuando eso suceda no habrá forma ya de menguar el resentimiento y la violencia que genere haber sido privados de pasado, presente y futuro.
El tiempo es el único recurso no renovable. Y es el tiempo que pierde y ha perdido este gobierno el que va sumando cadáveres en pro de negocios particulares y venganzas sin asidero ni causa.
Qué Kirchner y el grupo Clarín debatan a puertas cerradas los alcances de sus tratos, horas meses o años. Pero que el dinero que hay en medio sea el que ganó por los productos que vende en multimedio, y por el trabajo o hasta la usura (supongamos que haya que aceptar eso) el ex mandatario.
Sólo es menester exigir que se deje en paz a un pueblo que en estas últimas 48 horas no ha hecho más que escuchar insultos más duros que los epítetos que escapan al diccionario. Ha hecho filas inútilmente para evitar tarifazos, hasta se le dijo “ricos” y “oligarcas” a los más pobres para justificar un impuesto encubierto y años de desidia, de no hacer nada. No hay disculpas que valgan.
Hay que despertarse y exigir con cartas de lectores, con cacerolas cuando algo afecta a otros y no sólo a nosotros, con un periodismo comprometido con lo que ha sido en el comienzo de sus días: un servicio. Que informe y no deforme lo que está pasando.
Hay que atender esas polémicas en el Congreso como si en ellas, se tratara un asunto personal y no algo abstracto alejado de mi incumbencia porque no tengo campo o no siembro el “yuyo” afamado.
Pasó más de un mes de las elecciones y hoy, tristemente, si se pregunta a la gente si volvería a votar a quienes votaron en ese entonces, la duda sería la reacción primera. Se siente la decepción o la traición, dejo que cada uno elija su percepción.
Los supuestos “ganadores” están siendo una suerte de pichones de Néstor Kirchner. A éste se le achaca haber dilapidado un capital político soberbio cuando soplaba el viento de cola, y los precios de los comodities le facultaron una “fiesta” más derrochona que la de los noventa.
A los futuros ocupantes de bancas en el Parlamento les está ocurriendo algo similar, sin ir más lejos. Están tirando por la borda la confianza que se depositó en ellos. En ellos que, justamente, dicen en sus declaraciones públicas que el gobierno está muerto porque perdió la credibilidad de su pueblo.
No es razonable nada de lo que está pasando: ni las tarifas que era imposible que saldaran ciudadanos de clase media (no sólo baja) podían prosperar en este contexto donde nada pasa la prueba de la normalidad.
La delincuencia sigue arrojando víctimas día tras día. El hambre jaquea cada vez con más fuerza. La fábrica de pobres es la única con un balance favorable a su nefasta obra. El clientelismo no alcanza porque se han llevado hasta lo que había para la repartija. Así, no hay salida. Y ésto no equivala a decir que la Argentina nunca más será lo que ha sido en otra época.
- Eso, apenas, nos dice que no seremos nosotros ni nuestros hijos quienes puedan ver otra vez, al ruralista atendiendo su cosecha en lugar de perder el tiempo en gradas de un recinto donde se debate la cuadratura del círculo.
- Eso, apenas, nos dice que no seremos quienes vean al peso con la fuerza de una verdadera moneda sin importar quién esté dibujado en el anverso o reverso de ella.
- Eso, apenas, nos dice que no seremos quienes salgan a la vereda sin miedo por ser el regreso, una prueba, un enigma y en muchos casos una quimera.
- Eso, apenas, nos dice que no seremos quienes vean a los chicos hacerse hombres de bien como narraba Florencio Sánchez con tanta cordura.
- Eso, apenas, nos dice que no seremos nosotros quienes merezcamos el mote de ciudadanos y mucho menos de patriotas… porque estamos o estaremos apañando que un ex mandatario destruya lo poco que en seis años ha dejado sin trastocar en un país dónde, la paz y la armonía, son sólo sinónimos de cementerios.
Los superpoderes, las facultades delegadas, el Consejo de la Magistratura, los ex montoneros con afanes reivindicatorios que siembran más odio, las estadísticas del INDEC que no aportan un ápice a las “Doñas Rosas”, los reclamos por ‘tarifazos’, el avance del ‘paco’, la despenalización o no de la droga, y la pelota, la AFA y Julio Grondona…, son excusas de coyuntura.
Mañana nada de eso será tema ni generará polémica, pero ese silencio que ha de sobrevenir, antes o después, no garantiza que vivamos como ciudadanos ni siquiera como compatriotas, porque la división está dada por la maniquea forma en que actuamos frente a las evidencias más concretas y fácticas del daño que se infringe a todos y cada uno, con excepción de aquellos que encontraron en el gobierno, un modo de convertirse en marionetas.
El nuevo paisaje urbano…
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7 Comments
Add your own1. Mariano Casas | Agosto 13th, 2009 at 2:49
Lo mejor que leí en los últimos tiempos. Felicitaciones por interpreter tan bien y con tanto sentimiento lo que pensamos muchos argentinos! Es calamitoso lo que están haciendo con este país, se burlan de los ciudadanos y no llega la reacción todavía pero estoy seguro que en algún momento la gente se va a cansar. Es cierto que será tarde porque estamos perdiendo demasiadas oportunidades. Una lástima, felicitaciones de nuevo! Admirando su coraje y su pluma, saluda atte, Dr. Mariano Casas
2. José Ramón Alvarez | Agosto 13th, 2009 at 10:13
Vuelvo a felicitarla por la brillantez intelectual y la sgacidad punzante de su pluma.-
3. elena lapuente | Agosto 13th, 2009 at 10:19
Gracias por decir lo que siento. Ya no vere un pais mejor, Ojala mis nietos lo puedan ver. Elena
4. JR | Agosto 13th, 2009 at 13:43
Estimada Gabriela,
Felicitaciones por la claridad en la nota.
A mi juicio, lo unico que falta analizar es el fin de esta maniobra que a simple vista parece una revancha contra Clarin…
A partir de ahora el Estado (tomando alguna nueva e inedita forma societaria con amigos del poder) pasara a controlar la publicidad en el futbol.
Imaginemos por un momento cual sera el target publicitario del futbol “gratis” de aqui en mas. Que le podriamos vender durante un Boca - River de Salta a Tierra del Fuego ?
La juventud Hitleriana y los imberbes que gitaban en la Plaza de Mayo seran un poroto luego del modelo de adoctrinamiento gracias a la tecnologia unida a un deporte nacional.
5. Héctor Rodriguez | Agosto 13th, 2009 at 16:53
Desde que comencé a leer tus notas y columnas, desde hace un año, creo haber leido la mejor nota que has escrito. más que nada en tu interpretación de lo que estamos viviendo en la Argentina de hoy con una claridad y brillantez que pocas veces he leido en estos últimos tiempos. Felicitaciones Gabriela.
Héctor.-
6. JR | Agosto 13th, 2009 at 23:31
Estoy seguro de que muchísimos argentinos suscriben fervorosamente estos conceptos, pero al mismo tiempo creen que la salida de este fangal es posible con los Kirchner en el poder, y aún más, creen que es necesario que una manifiesta incompetente como Cristina Fernández debe terminar su mandato “para afianzar la democracia”. Mientras esto ocurra seguirá la descomposición social hasta que los hechos le den la razón a los que como el suscripto tienen espíritu “destituyente” porque justamente esa es la forma de defender el sistema republicano: sacar a quienes no le sirven a la sociedad aunque hayan sido elegidos por el voto popular, porque para eso justamente la sabiduría de los constituyentes previó el remedio constitucional del juicio político.
7. m.a.a. | Agosto 14th, 2009 at 15:40
Estaba pensando exactamente lo mismo un minuto antes de encontrar en otro blog este comentario.
Excelente.
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