OTRO CICLO ECONOMICO DE RAIZ POLITICA
Marzo 19th, 2009
Por Enrique Szewach
Exclusivo para Perspectivas Políticas.Info
En general, los cambios de signo de los ciclos económicos tienen un detonante económico. El actual ciclo internacional recesivo, por ejemplo, se originó en el estallido de la burbuja inmobiliaria en los Estados Unidos, y su efecto sobre los deudores de bajos ingresos.
En la Argentina, en cambio, nuestra raquítica institucionalidad, arrastrada desde los primeros años del siglo pasado, combinada con la tradicional falta de respeto de los derechos de propiedad, en especial de los acreedores, los ciclos económicos responden a crisis políticas, a veces explícitas, como la del 2001, a veces implícitas, como la actual.
En efecto, el camino a la reelección kirchnerista en el 2007, generó una explosión de gasto y de demanda que aceleró la tasa de inflación real, erosionando el poder de compra de los salarios, mientras el gobierno manipulaba los índices oficiales. Luego, el mal resuelto conflicto con el sector agropecuario dio lugar a una violenta fuga de capitales sólo disimulada por un saldo comercial excepcional.
Sobre finales del año pasado, por último, la expropiación de los ahorros del sistema de capitalización y la percepción de que para el Ejecutivo y su respaldo legislativo “todo vale” a la hora de hacerse de fondos, volvió a acelerar la salida de capitales privada. Obviamente, toda salida de capitales es, por definición, recesiva. Se sacan recursos de la economía y se mandan “al colchón” o al exterior.
Ahora bien, los fondos que ingresaron a la Argentina y que permitieron la fuerte recuperación del 2003 al 2007, no llegaron en forma de préstamo o de inversión extranjera, sino que eran el producido de la mejora de nuestros precios internacionales. Dicho de otra manera, eran dólares comerciales de argentinos y no préstamos financieros de especuladores golondrinas. Sin embargo, los graves errores políticos de la Administración K. transformaron esos dólares comerciales que estaban en pesos financiando el crecimiento argentino, en dólares financieros que salieron del país frenando bruscamente la economía.
Es cierto que la crisis económica global, al afectar la evolución de los precios de nuestras exportaciones, sumada a la sequía, y a la menor demanda de commodities industriales, afecta directamente el nivel de actividad interno. Pero no es menos cierto que, en otro contexto de liderazgo político y de marco institucional, la Argentina bien pudo haber evitado una caída brusca del crecimiento.
Una vez más, nuestro habitual desprecio por la institucionalidad republicana nos hace pagar costos innecesarios, en especial a los sectores de más bajos ingresos. Al contrario del slogan publicitario, pertenecer a este extraño club “no tiene sus privilegios”.
Enrique Szewach es economista, autor de “La Novela Argentina: Crónica de un Suicidio“
Entry Filed under: Enrique Szewach








Leave a Comment
Some HTML allowed:
<a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>
Trackback this post | Subscribe to the comments via RSS Feed