Martes, Marzo 31st, 2009
Q.E.P.D.
OTRA LECTURA DE LA DESPEDIDA DE
LA CIUDADANÍA AL DR. RAUL ALFONSIN
Ante la muerte, cualquier ser humano siente alguna especie de emoción. Hay quienes se paralizan, quiénes no entienden, quiénes pretenden entender, quiénes se encierran en silencios elocuentes y otros que sacan palabras de la galera tratando de explicar o explicarse. En definitiva, ante la muerte, el hombre no es inmutable. Siente.
Marzo se llevó a Raúl Ricardo Alfonsín, ex presidente de la República Argentina que supo estar en el lugar indicado en el momento exacto. Tuvo aciertos y errores, adeptos y detractores. Ni ángel ni demonio. Simplemente un ex presidente democrático.
Sin embargo, su muerte ha generado una desazón social impensada aún cuando la enfermedad que lo aquejaba hacía previsible su partida.
Nadie se hubiera atrevido a vaticinar que hordas humanas harían fila, cuadras tras cuadras durante horas sin esbozar un sólo gesto de cansancio, sin amontonarse, y sin que se generara ni un mínimo disturbio, máxime en una sociedad crispada y agredida como lo es, en estos tiempos, la argentina.
Nadie hubiese previsto homenajes como aquellos que le están siendo ofrecidos espontáneamente desde el momento de su muerte.
¿Qué explica esta demostración del pueblo? ¿Dónde se origina la manifiesta expresión ciudadana? Porque está claro que no todos los que han esperado para rodear el cuerpo ya sin vida del ex mandatario, en un claro síntoma de respeto y reconocimiento, lo han votado ni son radicales afiliados.
Hay una unidad cuya respuesta se halla más allá del partidismo político y hasta quizás de la mismísima figura del líder ‘dormido’.
Sin necesidad de adentrarse en un análisis de gran profundidad, está claro que la sociedad argentina estaba ávida de una causa, un motivo capaz de aunarla. Necesitaba como oxígeno algo que le permitiera al ciudadano, sentirse nuevamente argentino. Un “darse cuenta”, tal vez, que no todo da lo mismo; y que más allá de esta política actual sumida en la agresión barata, en la soberbia y en el autismo, hubo, hay otra modalidad de ejercer el gobierno y entender el mando.
Y esto no implica santidad ni mucho menos deja de lado la puja de poderes, las internas, las arengas para lograr consenso, las estrategias, etc.
Raúl Alfonsín fue artífice de muchas luchas dentro y fuera de la Unión Cívica Radical. Negoció, pactó, venció y fue vencido.
No fue el estadista genial que hizo del país una panacea universal. Tampoco fue impoluto en sus modos y sus formas. Pero fue coherente, fue cabal y supo irse a destiempo sin hacer de ello una “causa mediática”, ni erigirse a sí mismo víctima de los demás o un incomprendido social.
Debo aclarar que cuando asumió la Presidencia yo aún jugaba con muñecas, no escribo pues desde la pasión ni tampoco desde el rechazo a su figura.
Intento ser mera espectadora de estos hechos, y dar otra lectura -lo más objetiva posible- aunque no sé si logro como quisiera: no por Alfonsín sino por todo lo que provoca en mí, ver a la sociedad movilizada, activa. Justamente, en la nota publicada esta semana, planteaba la complicidad que -en muchos aspectos- tenemos unos y otros por pasividad en este “juego”.
Lo cierto es que, Raúl Alfonsín, está recibiendo hoy no sólo el respeto de la sociedad.
Habrá sentido congoja ante la noticia de su deceso más de un argentino que esgrimió algún improperio cuando la hiperinflación acechaba o cuando se pactó en Olivos.
Otros habrán desdeñado su actitud frente a las Fuerzas Armadas, aún cuando su juicio -en el mejor de los casos- fue para un determinado grupo de uniformados, y no para con una Institución fundacional de la Nación donde ha habido hombres de indiscutida valentía. Kirchner, en contrapartida, atentó contra la totalidad de aquella en un gesto de resentimiento sin lógica ni asidero.
No se fue un prócer como posiblemente algunos creen o dirán teniendo en cuenta que la muerte a veces ciega, y que es la historia através del tiempo quien rotula o etiqueta. Absuelve o condena.
Sí se fue un hombre que supo ser de un solo partido: el radicalismo, y no es un detalle nimio.
Un hombre que no se pasó a las huestes del peronismo cuando la UCR parecía desaparecer de la faz de la tierra. Un político de raza que no podía con su genio y su obstinación, que la erró y fiero cuando censuró, por ejemplo, tantas voces en los medios de comunicación.
Se fue, ni más ni menos que un ser humano dedicado a la política por convicción y no por oportunismo, que se mostró auténtico y murió en esa autenticidad que da el ser de una sola madera, buena o mala, pero reitero: auténtica.
Se fue un hombre que se salió de la vaina cuando vio a un “gordito” agrediendo, interrumpiendo su oratoria. Pero un hombre que después, supo pedir disculpas al ‘hambriento’ de los gritos, sin titubeos y sin sentirse menos por ello.
Se fue un político que hizo autocrítica, que no se vendió a los medios como la víctima de una época o de un adversario cualquiera. Y con él o en él, hoy la sociedad argentina está demostrando -en forma casi explícita-, que esa es la forma de hacer política que reivindica y necesita.
Qué pugna por lo que hubo y ya no hay en el escenario nacional. Qué no busca idolatrías ni “Churchills” ni “De Gaulles” para que encabecen listas…
Qué simplemente quiere hombres de carne y hueso que negocien, pacten, acierten y se confundan pero con principios y convicciones ciertas.
En Alfonsín, el pueblo de pronto reivindica al político que los representó, y no que los enfrentó.
En síntesis, más allá de la simpatía o no que haya despertado su gestión administrativa, lo que se está honrando en su figura es aquello que hoy, en la dirigencia oficialista, precisamente brilla por su ausencia: conducta, lealtad, ideas (compartidas o no), disciplina, perseverancia y cierta coherencia…
Raúl Ricardo Alfonsín murió rodeado de quienes fueron sus colaboradores de siempre, hizo de su gabinete un equipo y no los mandó al frente cuando algo falló o no salió como estaba previsto que saliera.
Raúl Alfonsín no fue el ‘Padre de la Democracia’ pero sí la acunó y la elevó por encima de otras metodologías. Fue él mismo quién negó esa paternidad mítica en su última presentación pública.
En fin, se fue un ex presidente electo por la mayoría. Esa mayoría que de pronto, advierte que con él se va un modo de ser representada y no agraviada, manoseada y menospreciada como lo es en estos días.
Ojalá su muerte sea una reivindicación con los errores que pudo haber cometido como mandatario, porque además convengamos que no es fácil ser jefe de Estado en Argentina…, donde nadie nos cae demasiado bien y todos son blanco de críticas y lapidaciones masivas.
Y al decir: ‘ojalá que su muerte sea una reivindicación’ quiero decir que se viva su partida como un “darse cuenta” de que hay otra forma de hacer política, y de ser tratado como ciudadano en esta geografía.
El hombre que en este instante se erige protagonista, se fue como llegó: en el momento justo, oportuno, cerca de las urnas; dejándonos la posibilidad de abrir los ojos y buscar, nuevamente, esos modos y ese trato digno y sano que nos merecemos como seres humanos.
Se fue alguien que supo aceptar dar un paso al costado cuando advirtió que no hallaba la salida, y que no vio en esa actitud una “cantinela destituyente” sino una respuesta a un consenso y a la institucionalidad en juego.
En síntesis, Alfonsín se fue dejándonos como “mandato” el cambiar de una vez por todas esta batalla campal que implica tener a un matrimonio presidencial tratándonos como rebaño, arruinándonos la Patria y la vida a cada rato.
Tan sólo por eso, y si es válida esta lectura a tamaña despedida, bien vale el homenaje que le rinde hoy la ciudadanía.
GABRIELA POUSA
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Largas filas esperando entrar al Congreso
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Lunes, Marzo 30th, 2009
Por Gabriela Pousa
“Lo único que vence al miedo y a la incertidumbre es la acción. Siempre será más peligroso sentir miedo, incapacidad y no actuar, porque ello es manantial de mayor temor y mayor incapacidad.” Miguel de Unamuno
Por donde se mire, el escenario nacional presenta una imagen de decadencia generalizada. Todo huele mal, y a tanto retroceso en los últimos tiempos, cuesta explicarlo. Ni el Otoño es como lo era antaño.
Escapan a esta premisa, algunos avances científicos que se dan en un ambiente blindado a la desidia pero ni siquiera ello despierta el orgullo que debiera. Observemos un detalle, que no por “pequeño” deja de obrar como una radiografía de la clase dirigente que tenemos: la Presidente no se ha privado de recibir en su despacho a cuanto artista ‘farandulero’ pisó este suelo. Desde Antonio Banderas hasta Madona han posado para la foto del albúm tan preciado por Cristina.
No lo ha hecho, sin embargo, con los médicos argentinos que trasladaron un corazón artificial para salvar la vida a un niño chileno, menos todavía con el equipo que trasplantó, y luego rehabilitó milagrosamente al doctor Jorge Kissner, un obstetra que mantuvo en vilo a la sociedad entera, y conscientizó sobre la trascendencia del trasplante de órganos en una geografía repleta de Narcisos que creen que esas cosas, le suceden sólo al resto.
Sin duda son detalles nimios pero que, como otros tantos, hacen las grandes diferencias y ponen de manifiesto qué clase de prioridades tiene el matrimonio presidencial a la hora de armar su agenda y la de los demás…
Pero abrimos la nota sosteniendo que estamos montados en una escenografía casi obsoleta; aquello que hoy asombra, mañana será olvido o acostumbramiento.
La mayoría de los políticos cuentan porotos como votos, se anticipan para armar listas pero en ningún momento tienen premura en ofrecer coherencia a la ciudadanía. Porque ya ni siquiera se demandan ideas, tampoco plataformas, menos aún promesas. “Kirchner lo hizo” y hoy urge, para muchos, poner freno a un avance descontrolado y desmedido. Es legítimo.
Por otra parte, mucho se ha mentido y la credibilidad, en consecuencia, ha disminuido hasta el esceptisismo. Esto posiblemente, puede ser visto como un buen síntoma. Seguir creyendo ciegamente es como tropezar varias, demasiadas veces con la misma piedra; un signo malsano capaz de justificar que se nos traicione hasta el hartazgo sin que eso genere reacción o despierte conciencias.
Paul Valery solía decir que el mayor problema de esta era, radica en que ”el futuro ya no es lo que solía ser”. En ese caso, la solución nos ofrece trabajo: el trabajo de construir un nuevo escenario, no para el día después de los comicios sino para el mediano y largo plazo.
La duda que sobreviene inmediatamente, apunta a desentrañar si hay voluntad y capacidad para ver y mirar más allá. Muchas construcciones que hoy son monumentos imexpugnables han sido terminados cuando su ideólogo ya no estaba entre nosotros. Cruzarse de brazos porque la Argentina no tiene salida, es fácil y muchas veces, ante los hechos que son de conocimiento público, esa actitud es atrayente en demasía.
Sin embargo, hay y habrá vida cuando esta generación sumida en el fracaso y el falso confort de la costumbre y la apatía, deje de caminar por las callecitas donde se rifa la vida a causa de la inseguridad y la ignominia.
Un consuelo: declaró la Presidente sentir lo mismo que la gente, cuando debe tomar el helióptero de noche porque puede haber una bala perdida (o ganada) Lo cierto es que, así las cosas, cabe preguntarse si estamos dispuestos a trabajar por un futuro, más allá de si el mismo nos encuentre vivos o muertos. Porque la Argentina no termina en simultáneo con nuestra vida, evitemos por una vez siquiera el individualismo, y ese mirarnos el ombligo constantemente.
En los últimos 6 años de “gestión” kirchnerista no ha habido respuestas concretas al 99% de los problemas que acosan a la ciudadanía, lo más probable – si se tiene en cuenta aquella fábula con moraleja cierta que habla del escorpión y su naturalea – es que tampoco haya soluciones palpables en el tiempo que deseen quedarse.
Establecer el 2011 como esa fecha sería lo lógico en cualquier país donde la política estuviera sujeta a leyes, normas y reglas. Es decir, donde una Carta Magna sirviera y se respetara sin excepciones maniqueas.
En estos días, sin ir más lejos, se volvió a ratificar que tal respeto es una anatema. El Gobierno hace y deshace según su conveniencia, avasalla derechos, desvirtúa la letra preclara de la Constitución Nacional, y reescribe la historia artificial y caprichosamente. Hacen del autoboicot una conducta
Poco útil resulta, en este contexto, detenerse a analizar las alianzas, planes, intenciones falaces o eventuales listas que aparezcan luego en boletas donde, además, ni se establece el tiempo por el cuál los allí enumerados permanecerán -o deberían permanecer- en los cargos. Esto encuentra jurisprudencia, y en ese sentido, la ciudadanía no es inocente.
La preocupación u ocupación por respetar la base de una Nación no ha sido prioridad para el grueso de la gente, y la coyuntura siempre nos paralizó en un cortoplacismo decladente.
Siguiendo ese lineamiento, es harto conocido el ‘modus operandi’ del oficialismo. ¿De qué sirve discutir si Néstor Kichner puede o no ser candidato a diputado en la provincia de Buenos Aires? Aunque su postulación viole la mismísima Constitución o el Código Electoral vigente, polemizar acerca de esta posibilidad (consumada) es fútil porque la sociedad en su conjunto, le ha permitido violarla y vaciar su contenido tantas veces lo ha querido.
Tampoco habrá que rasgarse las vestudiras si regresan las cuasi-monedas o si, en una mañana de mal humor, desde Olivos decretan una suerte de ‘estado de sitio’ o ‘toque de queda’ por esa autoproclamada “cantinela destituyente” que es funcional, justamente, al mentor de la idea. El panorama se erige así como una caja de sorpresas donde todo puede suceder mientras, el pueblo, lo avale con su silencio. Asumamos que hemos permitido por resignación, ignorancia, o inacción la metodología transgresora del matrimonio que gobierna.
¿Puede modificarse este vivir en ascuas y en un clima de gratuita violencia? ¿Es tarde para repararlo? Sin duda no lo es, pero esa reparación implica un cambio esencial en cada uno de los argentinos que también, como sus dirigentes, desprecia los deberes ciudadanos y hace de la Constitución un compendio de hojas en blanco. No en vano, resulta tragicómico observar cómo cierto microclima social avala los cortes de ruta del campo, y desdeña simultáneamente, los cortes de calles de piqueteros en el centro urbano.
Las contradicciones están distribuidas con equidad en la Argentina.Y mientras prime la conveniencia propia sobre las reglas, solucionar este desorden de cosas surge, apenas, como un sueño desvelado o un deseo a medias, esbozado de la boca para afuera.

Caprichos presidenciales que supimos aceptar
Nota publicada en: http://www.economiaparatodos.com.ar/
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Lunes, Marzo 30th, 2009
Por Orlando Ferreres
Exclusivo para Perspectivas Políticas.Info
El aumento de la cantidad de moneda emitida por EE UU en dólares en los últimos 12 meses ha sido espectacular, con un incremento de M1 de 14%, aunque desde agosto de 2008 el ritmo anual de expansión se aceleró a 24%. Por otro lado el déficit fiscal de EE UU de este año será de 12,5% del PIB, una cifra nunca vista en ese país.
¿Como se va a pagar?: Muy posiblemente con emisión de dinero o con mas deuda. Sin embargo, esta ultima ya esta cerca del 90% del PIB, por lo que alcanzó un nivel muy peligroso. Recordemos que para ser miembro de la Unión Europea, la deuda pública no puede superar el 60 % del PIB.
Por eso China, que tiene casi todas sus reservas internacionales expresadas en dólares, principalmente Bonos del Tesoro americano, está preocupada por la muy probable inflación del dólar cuando cambie el ciclo de la crisis y toda esa enorme masa de emisión se vuelque encima de los bienes, y ha propuesto una moneda internacional de reserva, que reemplace al dólar en su rol internacional y que pueda conservar el valor del dinero a lo largo del tiempo.
A las autoridades de EEUU no los pareció bien la propuesta y seguramente no va a prosperar por el momento. Sin embargo, las cosas están cambiando y el peso de China se va a hacer sentir cada vez más.
China viene creciendo a tasas del 9% anual en los últimos 30 años, en tanto que el mundo occidental lo viene haciendo al 3% anual, o sea, China crece 6 puntos mas rápido cada año. Ahora con la crisis en todo el mundo, China crecerá sólo al 4-5% anual lo que da una impresión de que se va a reducir esa diferencia, pero es al revés pues Estados Unidos y Europa van a tener una recesión del 4% anual, o sea que la diferencia a favor de China se amplia aun mas en las crisis, ya que el diferencial será de 8-9 puntos anuales.
¿Cual es la perspectiva para los próximos 20 años? En el fundamentado análisis de A. Maddison, “Contours of The World Economy, 1 a 2030 AD”, Oxford (2007), se ha realizado este trabajo, comparando China con algunos países clave, desde 1500 hasta ahora y una proyección para los próximos 20 años, hasta el 2030.
En 1820 China era el 37 % de la Economía Mundial, pero no entendió el Capitalismo con su aplicación racional de la ciencia a aumentar la producción.
Ellos habían inventado la pólvora pero la usaban básicamente para fuegos artificiales, el ábaco (la computadora) paro la usaban para juegos, la imprenta, pero la usaban para dibujos y no para la difusión de los conocimientos, los grandes barcos de hasta mil tripulantes cuando los portugueses o españoles solo tenían carabelas de 160 pasajeros, pero no conquistaban el Nuevo Mundo.
La gran expansión productiva del mundo occidental, con la aplicación de grandes recursos a la salud y la higiene, hizo que la esperanza de vida al nacer se incrementara de 28 años a más de 78 en el siglo XX, pero los chinos habían quedado fuera de ese desarrollo extraordinario.
En 1950 solo representaba China el 5% de la Economía Mundial, cuando en 1820 era, como dijimos el 37% de la misma. En la década del 50 se produce una reacción frente a la evidencia de los hechos, y los chinos inician la incorporación de capital y management occidental, con una conducción política férrea, con objetivos de largo plazo y no pensando en el “bonus” de fin de cada año que predominan ahora en un occidente cortoplacista.
Así los chinos van recuperando terreno y ya ahora tienen más del 15 % del PIB global.
En los próximos 20 años van a ser el país de mayor PIB del mundo, el líder mundial. Creo que en estas próximas dos décadas vamos a tener grandes discusiones sobre el papel del dólar como moneda internacional y finalmente va a surgir una moneda de reserva internacional que resguarde el valor del dinero a largo plazo, lo cual es muy justo.
China además la va a necesitar y la va a imponer con su nuevo tamaño.

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Domingo, Marzo 29th, 2009
Por Ernesto Poblet
Exclusivo para Perspectivas Políticas.Info
Una injusta exacción de 5.400 millones de dólares se aplica sobre el valor bruto de la producción del campo. Sobre esas cifras los agricultores también deben adicionar el resto de la pesada presión tributaria de nación, provincias y municipios. El Estado se “asoció” por medio de una cuestionable resolución ministerial -disponiendo de retenciones- sin arriesgar ni invertir y para nada apoyar en las pérdidas y costos de la explotación.
La sequía constituye una causal de fuerza mayor que al menos debería eximir de sus cargas tributarias a los expoliados trabajadores del campo, despectivamente travestidos por Kirchner en “representantes de las patronales rurales…”. Se trata del mismo sector productivo que en los últimos cinco años aportó divisas a la comunidad nacional por más de 120.000 millones de dólares.
El Congreso de la Nación sigue siendo el mejor escenario para dar una nueva batalla del campo contra el autoritarismo manifestado por los Kirchner al disponer los montos de las cuestionadas retenciones en una arbitraria e irritante repartija teóricamente entre nación, provincias y municipios -por un lado- y decidió el adelantamiento antojadizo -sin fundamentos serios- de casi ocho meses de la fecha legal de las elecciones. Pero el Poder Judicial debería ser el órgano adecuado para plantear el amparo necesario para el cese de la sangría permanente de fondos en medio de los daños emergentes del fenómeno de la extraordinaria sequía.
Los jueces tienen las potestades suficientes y de aplicación inmediata para paralizar los efectos que desesperan a los trabajadores del agro, víctimas dramáticas del fenómeno imprevisible e inevitable de la carencia vital de agua en los meses del crítico verano transcurrido. Si bien existe un resignado pesimismo en la recurrencia a la justicia por las presiones del Consejo de la Magistratura contra todo juez que se pronuncie a favor de los demandantes contra el actual gobierno, no es menos cierto que esta anómala situación es transitoria y presta a resolverse por medio de los cambios políticos que se avecinan entre el corto y mediano plazo. Prueba de ello es la maniobra desesperada del adelantamiento de los comicios de octubre.
LAS ESTRATAGEMAS DEL MATRIMONIO
No ha pasado mucho tiempo del show de promesas formuladas por la presidente Cristina ofreciendo el monto de las retenciones hacia la construcción de hospitales, escuelas y viviendas. Con su particular estilo de gobernar diariamente desde los micrófonos en actos populares con presencia de público adicto -incluidos gobernadores, legisladores y sindicalistas- anunció su prodigalidad sin realizar ni el mínimo acto jurídico o prospecto de ejecución de estas obras públicas que al menos algunas veces llegaron hasta la etapa de la piedra inaugural.
Los gobernadores e intendentes han recibido fondos de acuerdo a los humores de la pareja presidencial o a los “méritos” evaluados a través del transcurso del tiempo y la obsecuencia sustentable. Son conscientes de las probables actitudes a asumir por los Kirchner imputando las nuevas partidas esperadas -del reciente 30%- a entregas anteriores de ATN o los demás recovecos administrativos que permiten escabullir la plata a través del cablerío enmarañado de la red de subsidios.
La falta institucional de controles, los superpoderes y el temor a las reacciones iracundas de Néstor o hieráticas de la presidenta, atormentan a los mandatarios locales, los alcaldes o los periodistas incursos en las falacias uniformadas.
La circunstancia apuntada se agrava. Los gobernadores e intendentes del interior saben a ciencia cierta que los intereses electorales de Kirchner se concentran sobre el conurbano bonaerense. Tiemblan al solo pensar que el 100 % de lo prometido en los últimos espectáculos de los jardines de Olivos sólo irá a parar a las arcas de los barones y punteros del Gran Buenos Aires.
Sería bueno que los afectados kirchneristas del interior -incluyendo al gobernador de la provincia de Buenos Aires- tomen conciencia acerca de sus propias responsabilidades al incidir sobre sus diputados y senadores para votar y respaldar la suma del poder público que prohíbe terminantemente el artículo 29 de la Constitución Nacional. Por algo sagrado existe esa norma.
También deberían asumir los mandatarios y representantes políticos de una buena vez la claridad del fenómeno federal sustentado por Alberdi, las constituciones de los Estados Unidos y la República “Federativa” del Brasil entre otras. Las riquezas que elaboran y facturan los productores, profesionales, industriales y demás trabajadores del agro son mejor distribuidas por ellos mismos -mediante reinversiones, ahorros anticíclicos, gastos emergentes, equipamiento, laboratorios, empleos, tributos, etc.- y no por los políticos del gobierno central y la trenza burocrática que todo lo deglute sin demostrar adonde va a parar lo que produce el interior arriesgado, creativo, triunfador y entusiasta que ya grita “basta…”
Las economías provinciales autónomas y desarrolladas no necesitan proveerse de escuelas, hospitales, viviendas, rutas, puertos y toda infraestructura pública a través de dádivas demagógicas del pulpógeno poder central. Viajen a Canadá e investiguen si alguna vez salió un cheque de Ottawa para una obra o cualquier otro gasto hacia los estados autónomos o ciudades como Montreal, Toronto, Calgari, Vancouver, Edmonton, etc.
Preguntaría porqué nuestros “nacionalistas de opereta” proclaman la “federación o muerte” y quieren nacionalizar hasta el bife de chorizo, el dulce de leche, la yerba mate y si fuera por ellos traerían de nuevo el IAPI para hacerle compañía a paquidermos complicados como el PAMI, ONCAA, ENARSA, ANSES y demás aberraciones asombrosamente llamadas “federales”.
Otro acto de gobierno ostensiblemente antifederal lo protagonizó la presidenta pasando inadvertido por la costumbre de admitir las transgresiones disparadas a granel. Después de anunciar el sorpresivo regalo que prodigaba a las “felices” provincias les advertía con su mejor audacia de mando algo así como: ¡ojo, cuidadito eh, esta plata del 30% se las damos para hacer obras públicas y nada más…! Algunos mal pensados observan que el saber jurídico de la mandataria luce algo retaceado…
Merecería el matrimonio presidencial hacer un curso acelerado en cualquier ciudad agropecuaria para aprender lo que es el indubitable “valor agregado” en esta era de la inteligencia y la informática y adornar correctamente sus discursos con un ponderado conocimiento de causa.
El grano de trigo pelado y la carne enfriada decimonómica le dio desarrollo genuino y vital a esa gloriosa, admirada nación del centenario. La soja transgénica, el adelanto científico, las investigaciones, la tecnología avanzada, la superación de la aftosa, las computadoras, las inversiones de capital que nos esperan después de superados los obstáculos del kirchnerismo llevarán a la Argentina a ocupar su lugar en el mundo con el auténtico e inmenso valor agregado que conlleva la tecnología moderna y que el campo, calladito, supo asumir en menos de una década sin el abrazo de oso del estado nacional.
Sólo nos falta recuperar -además del federalismo- la dichosa libertad de mercado inmersa en los principios que preconizan el poema de don Vicente López y Planes y el preámbulo de los padres fundadores de 1853 cuando nos demandan “asegurar los beneficios de la libertad…”
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El autor es abogado, periodista,historiador y ensayista.
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Jueves, Marzo 19th, 2009
Por Gabriela Pousa
Una vez más, los Kirchner dan otra vuelta de tuerca, y al avance del campo en el Congreso Nacional, le hacen un jaque mate. Sin embargo, esta nueva provocación a los ruralistas, le da un protagonismo decisivo a otro sector: la ciudadanía.
Esta vez, las elecciones cambian 180 grados sin que importe demasiado si se harán en Junio o en Octubre. Si hasta ahora se creía que habría un plebiscito del “proyecto” kirchnerista, con esta renovada afrenta que implica hacer coparticipable las retenciones, lo que habrá será un plebiscito que defina qué clase de sociedad es la argentina.
Las burlas han sido demasiadas, han abusado -más que cualquier otro gobierno- de los decretos de necesidad y urgencia (DNU) y han mentido sistemáticamente hasta enredarse a sí mismos con esa suerte de hilo de falsa Ariadna. Ahora, en vez de conducirse a la salida del laberinto se han adentrado hasta paralizarse en la ignominia.
En esa soledad de bizarrías, el matrimonio presidencial apela a artilugios maquiavélicos, y al mismo tiempo, conspira contra su propia fuerza. La debilidad que los mantiene en el escenario político se asemeja a una superficie de arenas movedizas. ¿Cuánto puede resistirse sobre la misma?
Volviendo a la anterior premisa, la ciudadanía entra a escena como protagonista. No por las marchas y reclamos que organiza, no por las quejas a puertas cerradas, ni siquiera por esa posibilidad que se le otorga -casi como una dádiva, en lugar de un derecho en el seno de cualquier democracia- a sufragar y elegir; pese a que no encuentre en el mercado de la dirigencia aquello que demanda con insistencia.
Se irá a las urnas en fecha arbitraria ya no para determinar si los Kirchner han obrado con pericia o si no hay nada que “enamore” en la política.
A esta altura de las circunstancias, se irá a las urnas a plebiscitar si los ciudadanos han aprendido o no a lo largo de los años. En el cuarto oscuro definirán si el rol de inmaduro perpetuo le viene a pie juntillas, si acaso hay un afán de mártir autoproclamado en su modo de concebir la vida, o si por el contrario, hay un paso adelante para salir de tan larga porfía.
Un triunfo oficialista aunque sea en ese bastión tan manoseado pero, simultanea y paradójicamente, tan deseado como es el conurbano bonaerense arrojará luz sobre la idiosincrasia argentina. Pondrá en evidencia si el clientelismo puede más que la decencia. Y no se trata de justificar con la miseria. Hay personas de una dignidad exquisita en medio de carencias infinitas.
Pretender justificar la delincuencia, la ignorancia o la compulsión al “voto cadena” porque se adolece de lo esencial, y las necesidades básicas están insatisfechas, es menospreciar la pobreza.
Ser pobre no es una enfermedad. Es -o debiera ser-, una condición coyuntural. Ahora bien, si a esa pobreza no se la sabe leer como una creación permanente del poder para asirse de ella cual si fuera su presa, entonces seguiremos escuchando que hay delincuencia e inseguridad ‘por obra y gracia’ de las villas miseria. Una falacia más y van…
Esa prédica lejos de justificar, segrega. Sin duda, la droga hace mella en esa franja social con desgarradoras consecuencias, pero de allí a generalizar o a estigmatizar aduciendo que los pobres son los únicos que delinquen en la sociedad es cooperar a que la delincuencia siga expandiéndose sin miras de retroceder un ápice siquiera.
Hay tanta honradez en la carencia como pueda haberla en la riqueza. Y cualquiera podrá hacer un repaso interno de su agenda para verificar que hay avaricia que deriva muchas veces en una seguidilla de violencia.
Violencia en diferentes manifestaciones que proviene de aquellos que más tienen aunque cause sorpresa. Porque a veces la abundancia ciega. La acumulación tapa el ángulo de visión y quita perspectiva, dibuja una realidad de microclima.
No es novedad, aunque sea fácil silenciar, que en los colegios más caros de la ciudad surgen, mcuhas veces, casos de violencia manifiesta e incluso de delincuencia que nada tienen que “envidiar” a los que se suceden en ámbitos donde la moneda corriente es la marginalidad. La educación ciertamente es esencial, pero más aún lo es la formación personal; y ésta no requiere recursos materiales en abundancia para obtenerla.
En barrios marginales hay ejemplos de dignidad que no se los encuentra fácilmente en muchos barrios privados o en los centros urbanos más desarrollados. Los roles no están tan manoseados, el padre es padre, y el hijo sabe que le debe obediencia sin que esto implique servidumbre. Muchas veces, en esos ámbitos, la familia se vive con mayor losanía. No hay nada que distraiga: en la mesa familiar no se habla de cuánto sale mantener dos o tres autos en la cochera, ni del aumento de la cuota del club social o del gimnasio donde lo que prima es la masa muscular al ejercicio intelectual o a la humanidad (y esto no implica que ambas cosas deban ser contrapuestas)
Los extremos son malos. La obsesión y el otorgar valor a lo que se observa a simple vista sin reparar que hay “del corazón pa’ dentro” como reza la copla, suele erigirse como una forma de menoscabo y violencia que puede resultar cruel, al igual que aquella que nos priva -en un atraco- de una cartera o billetera.
Lo dicho amerita una doble lectura, digamos que es capicúa o viceversa. Es decir, hay gente de abultada fortuna con valores y conducta que debería ser ejemplo para la sociedad toda. Y también hay pobres que constituyen paradigmas de honradez. Cuidado con las generalizaciones que hacen mella, y confunden hasta al dios de la clarividencia.
Pero retomando el hilo conductor de la nota, este nuevo anuncio “sorpresivo” de la Presidente ha confirmado una vez más cuál es la cuna de la violencia: desde la cima de la pirámide se destila un odio incomprensible, y éste se va deslizando por las laderas hacia la base entera. De allí que salir a la calle sea, hoy por hoy, adentrarse en una jungla donde todo puede suceder sin que asombre siquiera.
Desde ese conducirse como si el otro fuese el enemigo y la política una guerra, el gobierno ha redoblado su apuesta. Confirmaron el “estilo K”. No pueden escapar de ese molde que es sinónimo de mediocridad. Fiel a sí mismos, no están dispuestos a ceder un ápice porque eso es para ellos la esencia de la victoria. De lo que adolezco me lleno la boca…
Los gritos no confunden -o no debieran confundir más- al grueso social. Gritan por propia sordera.
Esta vez, la coparticipación tramposa que decretan, hiere el corazón mismo de una batalla gratuita que se está librando hace más de un año en esta tierra: argentinos versus argentinos en todas las áreas como si el país fuese un gran ‘ring’ en lugar de una geografía donde convivir en armonía.
Y con esta actitud, no hay forma de evitar que se trastoquen los comicios, y del voto salga una radiografía de nosotros mismos. Porque si bien se mira se verá que se dirime en la votación la dignidad de la ciudadanía. Si con todo lo que se ha visto y oído en los últimos seis años no basta para ‘darse cuenta’, y por un electrodoméstico que ya se sabe pasajero o un plan social que también se descubre como una subordinación mísera, se vota al artífice de la violencia que experimentamos estos días, está claro que la hipótesis tanta veces escuchada no es tan falsa. “Cada pueblo tiene el gobierno que se merece“, 0 que se le asemeja.
Y aceptarlo, digerirlo será el costo de la libertad que, consecuentemente, se pierda.
Se autoriza la reproducción y difusión de todos los artículos siempre y cuando se cite la fuente de los mismos
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Jueves, Marzo 19th, 2009
PERSPECTIVAS POLITICAS.INFO
Newsletter Semanal de Gabriela Pousa
No hay clases. Los docentes continúan con su reclamo salarial. En los hospitales públicos, los médicos están de paro. No hay insumos y los salarios son magros. Las rutas del interior del país (de ese “país profundo”) se colman de productores rurales asfixiados por la sequía y la rapiña: las retenciones. Por la Avenida 9 de Julio, avanzan hordas de piqueteros, aquellos que parecían haber desaparecido, seducidos quizás por un gobierno que los usó para embanderar silogismos, hoy regresan. No alcanza la dádiva, no basta el plan social porque la canasta familiar dista de poder saldarse con los números que el INDEC oferta sin que se le demande siquiera.
En este contexto, acaba de llegar la “primicia”: las elecciones se anticipan. Primera reacción, sorpresa. Después de una breve reflexión, es entendible desde el punto de vista del oficialismo que así suceda. A Octubre, el matrimonio presidencial, con este marco interno y con la crisis de afuera no llega. Por otra parte, lograron volver a estampar la impronta del “estilo K” en su manera de decidir por todos los demás. Mayor simpleza tiene el análisis si se explica la decisión por la anterior determinación de desdoblar los comicios que hiciera el jefe del PRO.
Pero hay más lecturas: la segunda mitad del año depara una economía aún más compleja, y ajustes para atenuarla que implican costos demasiado altos para asumirlos en medio de un clima de comicio. Si hoy los Kirchner están diezmados, en siete meses más, en este escenario, estarían liquidados. Así las cosas, se comprende mejor otro atropello institucional, esta vez a modo de manotazo de ahogado adelantando calendarios.
Por otra parte, la jugada les permite cambiar la agenda. En un instante, el campo, la inseguridad, la renuncia del fiscal Manuel Garrido impedido de investigar al entorno presidencial enlodado hasta las manos, etc., pasan a un segundo plano en el debate nacional. En pocas horas envejecieron los diarios de la mañana.
Mientras este revuelo agita la polémica y los votos se empiezan a contar como si la ciudadanía se hubiera expedido ya, la Justicia está ciega. No por la estatua de la venda aunque, en estos días, bien puede ser esa imagen, una señal, un síntoma.
Desde la Corte Suprema reclaman agilizar trámites, contratos, presupuestos, sin que ello pueda justificar un poder judicial ultrajado por la política de intereses mezquinos. Si las leyes están, no se aplican o los tiempos han cambiado en demasía, y es menester un replanteo de reglas. Discutir ‘pena de muerte sí’, ‘pena de muerte no’ es, a esta altura de las circunstancias, la más clara evidencia de la pérdida de perspectiva. No se trata de “mano dura” versus “garantismo” como proponen algunos. Se trata de premios y castigos. “Dar a cada uno lo suyo”, como estipuló Ulpiano hace ya siglos.
En tanto “reprimir” sea un vocablo prohibido, y mencionarlo o escribirlo conlleve el rotulado “políticamente incorrecto”, no habrá posibilidad de vivir seguros en la Argentina. El diccionario no se confunde ni improvisa.
Reprimir: (Del lat. reprimere; de re- y premere, oprimir). 1. tr. Contener, refrenar, templar o moderar. U. t. c. prnl. 2. tr. Contener, detener o castigar, por lo general desde el poder y con el uso de la violencia, actuaciones políticas o sociales. *
No implica torturas ni exige salirse del marco de la ley. Por el contrario, aplicarla es su derivado. Pretender que ante delincuentes armados, las fuerzas de seguridad se conduzcan con cachiporras o palabras persuasivas es casi una ofensa a la dignidad del uniformado, una afrenta sin lógica ni coherencia. Dice en Ministro de Seguridad, Aníbal Fernández, que sólo Chile en la región tiene menor índice delictivo. Pues bien, en Chile los carabineros reprimen y el pueblo siente un enorme respeto por ellos. No dejan de ser democráticos, todo lo contrario. Pero se ha perdido el significado de las cosas. La vida misma ha perdido significación, de allí que no se respete ni a los niños ni a los ancianos.
Días atrás, reflexionaba sobre dos imágenes que mostraran casi simultáneamente en televisión. Una de ellas captaba el momento en el que las víctimas de la masacre de Alemania, donde un joven asesinó a 15 personas, eran sacadas del lugar de los hechos con una delicadeza extrema. Los cadáveres ocultos en sacos con cierres relámpago eran conducidos, uno por uno, con lentitud, en camillas similares a las que pueden encontrarse en cualquier sanatorio privado. En la otra imagen, aparecía el cuerpo del policía asesinado en cumplimiento del deber el miércoles pasado, tapado con papel de diario y cubierto con bolsas de basura, arriado como una bolsa de papas. Detalles, gestos que me hicieron pensar si acaso ese modo de respetar la muerte no se corresponde con el modo de respetar la vida que tenemos en la Argentina. Pequeños gestos que hacen las grandes diferencias…
En ese vacío de significados y significantes, la Primer Mandataria puede discursear todos los días sin alterar un ápice el contenido de sus oratorias. Todas pueden traducirse cabalmente en cuatro letras: nada. Absolutamente nada se desprende de una verborragia -que muchos aplaudieron o aplauden todavía- porque simula ser espontánea.
No leer para dirigirse a la sociedad o a cualquier sector en particular, no es una virtud que se le pida a ningún Presidente de los países más serios o civilizados. Sarmiento, por ejemplo, leía. Mejor que la buena memoria o el despilfarro de saliva sería un memo sobre el atril con frases que se enlacen con políticas públicas capaces de redimir este desorden de cosas. Pero todo es maquillaje y escenografía; planes furtivos, planes canje y subsidios que terminan manteniendo al pueblo más dependiente del gobierno. En definitiva, necesidad de permanecer cuando todo hace prever que eso no sucederá si no se reacciona de alguna manera.
El Estado que se propone protagonista, está ausente. Ni salud, ni educación ni seguridad. Y es que el Estado pasó a ser sinónimo de Gobierno, y Gobierno de “caja”. En ese contexto no es dable esperar un cambio en la situación anteriormente planteada. La Argentina está descontrolada. No se trata de la crisis económica internacional que, desde luego, aporta lo suyo, ni de las ideologías tan vapuleadas. Se trata de gestión.
Gestión: (Del lat. gestio, -onis). 1. f . Acción y efecto de gestionar. 2. f . Acción y efecto de administrar.~ de negocios. 1. f . Der. Cuasicontrato que se origina por el cuidado de intereses ajenos sin mandato de su dueño. (Gestionar: 1. tr. Hacer diligencias conducentes al logro de un objetivo.) *
Y el objetivo, cuando de gobernar se trata, es tender al bien común, al menos si se pretende hablar de democracia. Analizar desde esta perspectiva la coyuntura dista de ser una crítica de oposición por la oposición misma. En todo caso, la idea es lograr la reflexión, y que de ella surjan alternativas.
Perspectivas Políticas.Info pretende acercar análisis de coyuntura para que el lector ejerza su propio juicio crítico, y también se abre a las alternativas que sus lectores encuentren para encausar el país hacia la orilla. Para ello, habrá un espacio disponible si desea enviar sus sugerencias, y así salir de una vez, del circuito vicioso o viciado de la queja que, si bien tiene fundamento y razón de ser, no parece cooperar a que la Argentina sea aquella que alguna vez fue, o aquella otra que muchos seguimos soñando que sea… GP
* del Diccionario de la Real Academia Española

Diccionario de la Real Academia, año 1919
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Jueves, Marzo 19th, 2009
Por René Balestra
Exclusivo para Perspectivas Políticas.Info
Todo pensador quiere y debe entender su propia época. Para decirlo con un término acuñado por el filósofo español, debe penetrar y dilucidar sus circunstancias, es decir, los factores de todo tipo que rodean su vida. Ortega sintetizó en una frase feliz la clave de la existencia humana. Dijo que es lo que cada “yo” es capaz o incapaz de tejer con las “circunstancias” dentro de las cuales le ha tocado existir. La vida sería la resultante de ese tramado. Esas circunstancias, como no podrían ser de otra manera viven dinámicamente transformándose. La vida humana es vida histórica, cambiante; siempre haciéndose o deshaciéndose. En las décadas del veinte y del treinta del siglo pasado –como tal vez ninguno- Ortega anunció el advenimiento de la sociedad de masas, la declinación del ciudadano consciente de su propia vida, la era del lleno, es decir, la preeminencia de la multitud sobre el individuo.
La revolución francesa, más allá de todos sus excesos, aportó a la historia humana la aparición del ciudadano que venía a desplazar y a reemplazar al súbdito. La revolución consistió en eso: en la aparición del ser humano dueño de sí mismo; que se pertenece y que no tiene amo. El feudalismo, mucho más que una expresión de latifundio o extensión geográfica (marquesado, ducado, condado) era una relación de dueño y esclavo; de señor y de súbdito. La realidad histórica quiso que después de lograrla, muchos, millones, sintieran miedo a esa libertad y a ese imperativo de protagonismo. Tal vez el siglo XX haya sido, como lo titula Natalio Botana en un libro admirable: “el siglo de la libertad y el miedo”. Erich Fromm lo había estudiado en “el miedo a la libertad”. Ese miedo, paradójicamente, es el temor a ser en plenitud un ser humano. El alma y la nostalgia del rebaño siguen vivos y protagonizan durante todo el siglo XX y lo que llevamos del XXI, nuestra historia presente.
Un libro que compendia dos cursos dictados por José Ortega y Gasset en Buenos Aires y en Lisboa y que se edita después de haber muerto el filósofo se titula: “Sobre la razón histórica”. Señala en esa obra, con precisión, que el siglo XIX y el siglo XX se equivocaron respectivamente. El primero, con su optimismo a toda prueba, dio por sentado que el hombre “es” racional; el segundo, luego de la primera guerra mundial y del advenimiento del comunismo en Rusia, del fascismo en Italia y del nazismo en Alemania, en una ola inmensa de escepticismo, dio a su vez por cosa sabida y fuera de dudas que el hombre “es” irracional.
Ortega sintetiza y advierte –y ese es el mensaje de formidable actualidad para nuestros días- que el hombre “puede” ser una cosa u otra, como lo ha probado la historia reciente, dice, pero “debe” ser racional. Y debe serlo porque solo dentro de la razón hay vida humana. Fuera de ella, solo hay vida genética o zoológica. La vida humana –el imperativo categórico que todos y cada uno de los seres humanos tenemos- es intentar vivir racionalmente. Pero eso es una “tarea”, una “empresa”, un “propósito” que inexorablemente tenemos la obligación insoslayable de protagonizar. Sabiendo, como también tenemos que saber, que la razón humana, precisamente por serlo tiene límites.
La moraleja y la conclusión es que los enemigos de la razón, en su época o en la nuestra, cualquiera sean los argumentos más o menos llamativos, más o menos maquillados, son enemigos de lo humano. Esa es la conmovedora vigencia y actualidad de Ortega.
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René Balestra es profesor universitario y Director del Doctorado en Ciencia Política de la Universidad de Belgrano.
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Jueves, Marzo 19th, 2009
Por Enrique Szewach
Exclusivo para Perspectivas Políticas.Info
En general, los cambios de signo de los ciclos económicos tienen un detonante económico. El actual ciclo internacional recesivo, por ejemplo, se originó en el estallido de la burbuja inmobiliaria en los Estados Unidos, y su efecto sobre los deudores de bajos ingresos.
En la Argentina, en cambio, nuestra raquítica institucionalidad, arrastrada desde los primeros años del siglo pasado, combinada con la tradicional falta de respeto de los derechos de propiedad, en especial de los acreedores, los ciclos económicos responden a crisis políticas, a veces explícitas, como la del 2001, a veces implícitas, como la actual.
En efecto, el camino a la reelección kirchnerista en el 2007, generó una explosión de gasto y de demanda que aceleró la tasa de inflación real, erosionando el poder de compra de los salarios, mientras el gobierno manipulaba los índices oficiales. Luego, el mal resuelto conflicto con el sector agropecuario dio lugar a una violenta fuga de capitales sólo disimulada por un saldo comercial excepcional.
Sobre finales del año pasado, por último, la expropiación de los ahorros del sistema de capitalización y la percepción de que para el Ejecutivo y su respaldo legislativo “todo vale” a la hora de hacerse de fondos, volvió a acelerar la salida de capitales privada. Obviamente, toda salida de capitales es, por definición, recesiva. Se sacan recursos de la economía y se mandan “al colchón” o al exterior.
Ahora bien, los fondos que ingresaron a la Argentina y que permitieron la fuerte recuperación del 2003 al 2007, no llegaron en forma de préstamo o de inversión extranjera, sino que eran el producido de la mejora de nuestros precios internacionales. Dicho de otra manera, eran dólares comerciales de argentinos y no préstamos financieros de especuladores golondrinas. Sin embargo, los graves errores políticos de la Administración K. transformaron esos dólares comerciales que estaban en pesos financiando el crecimiento argentino, en dólares financieros que salieron del país frenando bruscamente la economía.
Es cierto que la crisis económica global, al afectar la evolución de los precios de nuestras exportaciones, sumada a la sequía, y a la menor demanda de commodities industriales, afecta directamente el nivel de actividad interno. Pero no es menos cierto que, en otro contexto de liderazgo político y de marco institucional, la Argentina bien pudo haber evitado una caída brusca del crecimiento.
Una vez más, nuestro habitual desprecio por la institucionalidad republicana nos hace pagar costos innecesarios, en especial a los sectores de más bajos ingresos. Al contrario del slogan publicitario, pertenecer a este extraño club “no tiene sus privilegios”.
Enrique Szewach es economista, autor de “La Novela Argentina: Crónica de un Suicidio“
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Miércoles, Marzo 18th, 2009
Por Jorge Dorado
Exclusivo para Perspectivas Políticas.Info
Todos nos preguntamos que pasará con los precios de los inmuebles en la Argentina. La respuesta es: bajarán como lo han hecho en el resto del mundo. Serán, una vez más, el refugio de los capitales como lo fue en la última crisis de 2001/2002.
La expectativa de quien hoy tiene dinero en mano para comprar, es hacer un buen negocio bajando los valores en forma significativa. Quienes venden sin apuro están parados en uno de los pocos activos que siguen manteniendo el interés del público.
Por lo tanto, los negocios se demoran. Llegan contraofertas con descuentos del 15, 20 ó 30% por debajo del precio solicitado, consecuentemente la mayoría de los vendedores no aceptan. ¿Qué pasará…? Dudas y más dudas. La incertidumbre sobrevuela toda decisión, demorándola o postergándola sin fecha cierta. Lo cierto es que, los activos inmobiliarios, en marzo de 2009, no están de oferta en la Argentina.
Pero vamos por partes: los inmuebles “Premium” siguen firmes en sus valores y los negocios se concretan con cierta fluidez. Parecería que los inversores de valores de u$s 3000 o más, por metro cuadrado, .tienen un público que no duda demasiado al momento de comprar si el producto satisface. En este nivel de mercado la renta no es la principal preocupación. Acá los inmuebles son una moneda de ahorro.
En las propiedades ubicadas en barrios centrales los negocios de pocos metros cuadrados (menos de 90 m2 por unidad) tienen buen desempeño si las cotizaciones no superan los u$s 2000 por m2. En los de mayor superficie o valores superiores, el mercado está muy pesado.
A su vez, fuera de los barrios centrales, la actividad está prácticamente paralizada, incluso con valores de venta por debajo del costo de reposición.
En materia de campos se han concretado muy pocos negocios en los últimos 12 meses. La renta del campo está siendo castigada en forma fenomenal por las retenciones y las restricciones comerciales impuestas por el gobierno para abaratar el consumo interno. A su vez, en el mundo también los precios se han desinflado. Hoy es muy difícil que la producción agraria tenga un resultado positivo.
En el año 2000, en la pampa húmeda, una hectárea maicera, se adquiría con el equivalente a 48 toneladas de maíz y hoy vale el equivalente a 95 toneladas del mismo cereal. Si lo medimos en toneladas de soja para el mismo período pasamos de 22 toneladas a 50 toneladas. Si el ejemplo lo llevamos a la ganadería en el 2000 la compra de un campo de invernada requería 1650 kilos de novillo y hoy 5730.
Ahora bien, un rápido análisis diría que los valores de los campos tendrían que bajar. La realidad va por otro lado. Ningún vendedor (salvo en casos de extrema necesidad) acepta contraofertas con más de un 10% de descuento.
Como siempre los mercados y los precios reflejan las expectativas. Si para usted, la tierra o los ladrillos son una moneda de ahorro y siempre resguardó adecuadamente su capital no existe mejor alternativa. El ladrillo (o la tierra) no defraudan, siguen siendo un activo “inviolable”. No pudieron inventar un corralito para cooptarlas, y mantienen en el tiempo una expectativa de valorización histórica de más de 4% anual. Si, en cambio, lo que busca es una ganancia rápida, tendrá que especular con comprarle a alguien muy necesitado y tener velocidad en la decisión para que no se le escapen las oportunidades si aparecen.
Luego de la traumática experiencia del 2001/2002, las primeras ganancias las rindieron los inmuebles. El precio de éstos no podrá estar siempre por debajo del costo, y la tierra deberá rendir valores acordes con los precios sin retenciones o manipulaciones.
En el largo plazo no vemos bajas significativas en los valores de los inmuebles. Pude ser que, en el mercado, aparezcan valores desfasados por necesidades apremiantes de sus propietarios, pero serán los menos. Si usted puede esperar tendrá garantizado su capital, la renta dependerá de tantos factores que es irreal hacer cálculos al respecto.
Seguridad, privacidad, resguardo son valores que siempre acompañaron la inversión inmobiliaria. Hoy tiene atractivos como moneda de ahorro, blanqueo de capitales, expectativa de renta a largo plazo. Todo esto vale si usted no tiene apuro en salir del negocio.
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Domingo, Marzo 15th, 2009
En las últimas horas, se produjeron asesinatos, asaltos, y secuestros que, tristemente, volvieron a encontrar una respuesta inaceptable: la del Ministro de Seguridad, Aníbal Fernández y las declaraciones de la Sra. Jueza de la Corte Suprema, Carmen Argibay.
En otra de sus reiteradas faltas de respeto, cuestionó que haya inseguridad, discutió sin argumentos los datos de la realidad aduciendo que “es culpa de los medios” que repiten varias veces los sucesos… ¿? y hasta se atrevió a enfatizar que “los delitos disminuyeron”…
Recién, intentaba dormir sin éxito, la imagen del profesor de gimnasia asesinado, la del chico de 23 años, y hasta la familia del Ingeniero Barrenechea… Todos ellos, impidieron que no pueda dejar de intentar, al menos, aportar un mísero granito de arena a tamaño arenero.
Sin duda, no está en mí poner freno a la delincuencia (la que atenta contra la vida en las calles, y aquella otra que atenta contra la dignidad desde Olivos o Balcarce 50) Pero todo cuánto pasa a los demás puede pasarme a mí, lo aprendí a fuerza de evidencia…
Tal vez sean, pues, estas líneas, un egoísmo personal, más que un llamado de atención o una señal de alerta como me gustaría que fuera. Perdón si acaso sucede de esa manera, pero el intento es una filosofía hecha carne dentro mío…
Y esa es la causa de este ‘revival’ que saqué de mis archivos y comparto con quienes estén interesados, aquí:
Estos renglones estaban en un ‘back up’ pero creo que es más importante volver a recordarlos que dejarlos como si fuesen datos del pasado cuando, lamentablemente, siguen vigentes y suceden a nuestro lado, a cada rato…
“En julio de 2003, ya con gobierno kirchnerista inaugurado, se leía el siguiente titular en un importante matutino porteño “La crisis de inseguridad en Buenos Aires llegó a su punto más alto” Para mitigar aquello, el entonces gobernador Felipe Solá pidió auxilio a la Nación, y con el entonces ministro de Seguridad, Juan Pablo Cafiero, echaban al jefe de la policía bonaerense, Alberto Sobrado. Este no podía justificar una cuenta bancaria de 333.549 dólares en Bahamas. Una de esas típicas cuentas que nunca logran explicitarse.
En rigor, algo similar aconteció y acontece con los fondos de la provincia de Santa Cruz: nadie sale a dilucidar dónde fueron a parar pero, por el contrario, a nadie se le ocurrió echar al “funcionario” que los expatriara sin justificar ni decir nada…
A su vez, el 4 de Julio de 2003, el diario La Nación informaba que, los máximos representantes del área de Seguridad Nacional y de la provincia de Buenos Aires definían “el operativo conjunto contra el delito en el conurbano, habilitando una participarán de 2 mil efectivos federales. Gendarmes y prefectos patrullarían las calles “con total libertad y sin que se tolere ningún tipo de interferencia”.
La Federal aportaría información de inteligencia criminal, relacionada con eventuales focos delictivos en el conurbano. ¿Resultados? Ninguno o nefastos… ¿Por qué, la sociedad, mantendría esperanzas, de pronto, en un “nuevo plan” que se sustenta en premisas idénticas? Recuérdese la sentencia de Einstein: “Con los mismos métodos no han de lograrse resultados diferentes”.
Ese mismo día, el secretario de Seguridad Interior, Norberto Quintín discutía con abogados, el impulso de nuevas reformas a la legislación penal y procesal para luchar contra el delito.
Todo eso ya es pasado. Pero tuvo que morir Axel Blumberg en Abril de 2004, para que la legislación en materia penal volviese a ser tema de discusión, aunque lo fue apenas un rato claro…
Ahí quizás, radica el problema: todo en Argentina queda en la polémica furtiva. La ciudadanía aún no sabe qué es lo que cambió pero sí sabe, y no es “sensación térmica” -como sostenía Aníbal Ibarra, Gustavo Béliz, y ahora lo hace Aníbal Fernández- que hay demasiados inocentes muriendo a causa de la delincuencia, día tras día. Ayer y todavía.
Por esa razón, entre otras tantas, es que no cerró jamás el final de comedia que se diera al secuestro de Cristián Ramaro, o de Daniel Bergara aunque ya nadie recuerde los casos. A Dios gracias, ambos secuestrados salieron de ese trance sanos y salvos.
En Octubre de 2008, la mamá de Sofía Herrera, desaparecida en Tierra del Fuego, salió de entrevistarse con…¡Oh, casualidad!… Aníbal Fernández, y comentó a los medios cuán agradecida estaba porque “nunca esperó que el Ministro le pusiera un abogado a disposición y le dijera que “él lo pagaría” ¿? En rigor de verdad, el letrado lo paga el Estado, es decir, los ciudadanos. ¿Cómo hace, el ministro, para no morirse de verguenza? ¿Y cómo hacemos nosotros para no morirnos de espanto?
En Baltimore, el encargado de seguridad, en el año 2003, sostenía que: un resultado exitoso se da cuando se recupera a la víctima, al dinero y se meten presos a los delincuentes por 30/35 años mínimo, en un lapso de 48-72 horas, no más.
Acá, reina el conformismo, y no importa si los secuestradores siguen libres, sumando millones que sólo pueden invertirse en mayor infraestructura delictiva. En ese contexto, ¿quién puede asegurar el fin de los secuestros, robos, asesinatos…?
Carl von Clausewitz consideraba fundamental para cantar victoria, que el otro bando quedase derrotado “y para lograrlo las fuerzas propias: debían ser suficientes para obtener una victoria decisiva que no permitiera al enemigo reobtener su equilibrio”
Los “enemigos de ayer”, hoy pueden tranquilamente reorganizarse. No seamos ingenuos, entran por una puerta y salen por otra en pro de extraños “derechos humanos” y de un “garantismo” que no coopera a solucionar este caos.
Sé que estos hechos ya han sido olvidados pero, en cualquier archivo puede hallárselos, y evidenciar que aún siguen pasando…
Cuando se rescató al padre de Jorge Rodríguez se afirmó que la banda estaba desarticulada. Al tiempo, siguieron apareciendo miembros. Siempre, paradójicamente, coinciden los nombres de prófugos con los de presos, y de asesinos con reincidentes y liberados.
En este sentido, téngase en cuenta que en el 2003, fuentes de la policía denunciaban que eran más de cien los delincuentes que antes asaltaban bancos, blindados o empresas y que luego se dedicaron a los secuestros express. ¿Si los datos son tan precisos porque no se procedió nunca a detenerlos? Todo es tan intrincado en la Argentina que no admite lógica ni razón.
Posiblemente, todo eso suceda porque lo permitimos o no terminamos de exigir políticas de Estado, y estamos anestesiados aceptando, apáticos, parches y enmendados vanos.
¿Qué puede esperase de ahora en más?, me preguntaba ingenuamente 6 años atrás… Me respondía a mí misma: “Ninguna variante, puesto que lo que hay en este 2003 ya lo hemos vivido y leído tantas veces… Podríamos guardar las crónicas para publicarlas con la misma vigencia dentro de 6 ó más años”
Duele no haberme equivocado. Ahora bien, si el gobierno lleva 6 años saqueando en nombre del ilusorio “Estado”, alguna complicidad tenemos los ciudadanos. El “darse cuenta”, ¿no está tardando demasiado? No sé, siquiera, si hacer ‘back up’ nuevamente de estás líneas porque dentro de otros 6 años, puede que sigan teniendo vigencia…
Y me resisto a creer que suceda de esa manera…
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GABRIELA POUSA
22/06/2004 - 20/03/2009
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